No, porque en esta fase va a desprender la suciedad gruesa de la superficie, incluso la fuertemente anclada. Deja que el producto actúe y aproveche su acción química. Tras el aclarado, puedes proceder a lavar cuidadosamente el coche con esponja, guante y cepillos para las zonas más difíciles y detalles como emblemas o rejillas.